Elementos de un buen plan estratégico – Objetivos SMART

Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados distintos. La única forma de progresar es analizar las acciones, sus resultados y comenzar a hacer cambios. Objetivos SMART

Los objetivos

Para saber si llevamos el rumbo hacia nuestra visión, primero debemos saber a dónde queremos ir. Para esto hay que establecer objetivos SMART e indicadores que nos ayuden a medir si vamos cumpliendo en el tiempo dichos objetivos.

Este plan debe contener unos objetivos SMART. Por si no conoces este término, SMART es una metodología desarrollada por George T. Doran, y cuyas siglas vienen a significar lo siguiente:

S: Specific (específicos)

M: Measurable (medibles)

A: Achievable (realizables)

R: Realistic (realistas)

T: Time Bound (definidos en el tiempo)

Estos atributos, no son más que las características que deberían tener nuestros objetivos, pero volvamos al plan.

Un buen plan debe contener unos elementos muy simples que cada uno desarrollará en función de sus circunstancias. El plan debería tener un diagnóstico, una estrategia a implantar y un plan de acción con el que definir las acciones concretas de esa estrategia. Esta estrategia y el plan de acción nos deben conducir a conseguir esos objetivos SMART.

Indicadores

Para verificar a lo largo del tiempo que estamos alcanzando los objetivos, debemos establecer unos indicadores para medir esos objetivos. Recordemos que la M de SMART indica que los objetivos deben ser medibles. Estos indicadores formarán nuestro cuadro de mandos.

Cada indicador debe tener un responsable y este responsable, debe tener los recursos, la capacidad, el tiempo y el conocimiento para hacer que dicho indicador se vaya cumpliendo, pues así es como alcanzamos los objetivos. Esto evidencia que cuando tenemos una política corporativa y unos objetivos estratégicos, debemos dotar a la empresa de lo necesario para cumplir con lo que hemos planteado.

Responsabilidad

Todo lo que se plantea debe ser realista y por eso se hace desde el principio, ya que lo vamos a tener en cuenta de verdad y no vamos a permitir que nuestra política y nuestros objetivos sean meras frases que adornen nuestras campañas de marketing y nuestras paredes del orgullo. Si dices que tu compañía respeta la igualdad de género y el medio ambiente, tendrás que plantear los objetivos teniendo en cuenta que tendrás que competir bajo esas reglas autoimpuestas.

Debe haber alguien responsable formalmente de cada una de estas reglas. Elegiremos a la persona más adecuada para cada una y por eso necesitamos crear un equipo involucrado con nuestro propósito. De ahí la importancia de la actitud además de la aptitud de nuestros colaboradores.

Compromiso

Esto implica dotar de recursos a la empresa para que así sea y esto establece por un lado limitaciones y por otro lado diferencias competitivas. Las diferencias competitivas hacen que ciertos segmentos de cliente dejen de comparar lo que vendes sólo por el precio de tus productos y servicios y comenzarán a sentir que se identifican con tu propósito.

Una cosa es ser barato y otra muy distinta tener un buen precio en relación a lo que ofreces. Lo que vendes no es sólo un producto o un servicio, sino una solución que produce una percepción y un sentido en cómo haces lo que haces. Cada uno adaptará el plan a sus circunstancias para aportar el máximo valor a su público objetivo.

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